Quizá por eso yo me aferro tanto al lápiz y al papel como si fuera lo único que puede salvarme de caer en un vacío lleno de oscuridad, porque las palabras se me atragantan, mueren irremediablemente antes de salir.
No puedo evitarlo, esta es la única forma de recordarme a mí misma que tengo algo que contar, algo que sacar fuera.
Puede que algunos lo llamen cobardía. Tal vez tengan razón. Otros a lo mejor lo consideran un suicidio personal o una locura. Es posible que estén también en lo cierto, pues escribir solo te sirve para darte cuenta de que aún sientes algo pero, ¿De qué te sirve si lo dejas encerrardo bajo llave en un papel quemado?. Definitivamente no es una buena forma de llenar un vacío, solo de aliviarlo.
Realmente lamento no poder dar, en ocasiones, lo mejor de mi, pero uno debe aceptarse como es. No creo que nadie pueda entenderlo del todo, ni siquiera yo puedo hacerlo, aunque sigo tratando de aclararme las ideas.
Mientras tanto, continuaré intentando sacar fuera lo que llevo dentro, aunque sea a través de palabras que no leerá nadie (por algo se empieza) Porque un te quiero expirado o plasmado sobre un papel no basta, y el amor no es siempre suficiente.
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